¿Cómo era tu vida antes de que se decretase el estado de alarma? ¿Consideras que era estresante? ¿Pasabas muchas horas en el trabajo/universidad y fuera de él pensando en las tareas que tenías que realizar? ¿Te costaba mucho realizar alguna actividad de ocio en tu tiempo libre? ¿Solías pasarlo prácticamente durmiendo o viendo Netflix?

Por desgracia este era el ritmo de trabajo que solíamos llevar justo antes de la crisis del coronavirus, donde la frase más sonada era: “TENGO MUCHO ESTRÉS

Con las noticias del coronavirus, vino el miedo y la incertidumbre, y con ellas lo que coloquialmente conocemos como ANSIEDAD.

Algunas manifestaciones que pueden haberte sucedido y que pueden persistir son:

  • Pensamientos intrusivos continuos.
  • Palpitaciones o elevación de la frecuencia cardíaca.
  • Sensación de falta de aire (ahogo).
  • Opresión en el pecho, estómago u otra parte de tu cuerpo.
  • Náuseas o problemas estomacales.
  • Mareos y temblores.

Tranquilo. Si has sentido algunas de estas manifestaciones u otras parecidas, tengo que decirte que es LO NORMAL.

Ante una situación excepcional de crisis sanitaria donde prima el no saber qué sucederá, es (te lo vuelvo a repetir) NORMAL que te hayas sentido nervioso, estresado y con ansiedad ante no saber cómo actuar.

Los profesionales de la salud mental queremos ayudarte, y aquí te doy algunas “píldoras” que puedes poner en práctica y comprobar en ti mismo cómo estos niveles de ansiedad descienden:

  • Evita la sobreinformación innecesaria (ya sabemos que algunos medios sólo les gusta dar noticias escandalosas).
  • Realiza ejercicio físico. Tienes que “agotarte” un poco para descansar mejor y tener más energía al levantarte.
  • Realiza también ejercicios de respiración consciente: sobre todo ante las sensaciones de ahogo o falta de aire (la única manera de ahogarnos es oprimiendo las vías respiratorias).
  • Realiza ejercicios de meditación o yoga: ya sabes, menss sana in corpore sano.
  • Estudia o trabaja: aprovecha para realizar esas tareas pendientes y que requerían mucho tiempo.

Espero haberte ayudado un poco con estas “píldoras”.

Ya sabes: si tienes cualquier pregunta, no dudes en ponerte en contacto con nosotros 😉

Emilio Marín Illescas

Neuropsicólogo y Psicólogo General Sanitario en Málaga.